Cara de "poker"
mayo 12, 2020 at 1:30 ,
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En general a los lectores de naipes nos gusta ayudar. Hay personas que ante un problema, duda o bloqueo se encuentran solas y angustiadas. No saben a quien confiar su desasosiego y tampoco a quien pedir consejo para avanzar con seguridad. El hecho de poder hablar del asunto y a la vez pedir consejo sobre como solucionar el inconveniente libera y da paz.
En alguna ocasión pasa que ante un obstáculo o un enigma que te sobreviene de improviso, no tienes a quien comentarlo y con quien sincerarte, menos aún a quien consultar una posible salida de la dificultad. No puedes acudir a familiares, ni a amigas, ni siquiera a personas de confianza. Esto suele suceder sobre todo en asuntos del corazón, de pareja, de sentimientos y emociones. Acostumbran a ser cuestiones que, el simple hecho de pensar en ellos, nos asombra y escandaliza.
Las personas que han caído en infortunio, que se encuentran en aprietos, saben que pueden acudir a un lector de cartas porque este guardará con honestidad, en el profundo secreto, todo lo que se diga en el transcurso de la consulta.
A los lectores de cartas nos llegan personas con diversas preocupaciones, unas más sencillas otras más complicadas, todas importantes. Nosotras estamos ahí para intentar socorrer y cooperar en la resolución del contratiempo mediante nuestros naipes.
Ante lo dicho la tarotista agradece cuando le hacen confianza. Hacerle confianza es plantearle las preguntas sin subterfugios ni opacidad, sino que se les plantee el enigma de manera franca y directa.
Hacer confianza es que durante la lectura de las cartas el cliente no haga cara de “poker” como si padeciera del síndrome de moebius. Esto es no expresar nada en el rostro, con el hipotético objetivo de no dar pistas al lector de cartas sobre si lo que está diciendo tiene fundamento o no.
Demostrar desconfianza es acudir a una taratóloga con una única pregunta que la misma consultante calificará de “en general” hágame-una-lectura-en-general, con el objetivo de poner a prueba a la lectora de naipes. A-ver-si-adivina-él-problema-que-me-trae. A esto le añade la cara impenetrable de “poker”
A pesar de que la función del taratólogo o lector de cartas sea la de defender y colaborar con quien está pasando por apuros, cuando nos llega una persona con actitud recelosa o de sospecha, se hace del todo inútil el intento de amparo, ya que se crea como un muro insalvable entre uno y otro. Las energías de ambos en lugar de acoplarse, divergen y se separan en la nube de la incredulidad.